¿Felices fiestas? ¡No! ¡Feliz Navidad!



Existe una tendencia hacia diluir el sentido original de la Navidad. Ignoro la razón. Imagino que puede ser que personas que no sean creyentes en Jesucristo participen en las compras navideñas; otra posibilidad es que sea un asunto anti religioso y se busque reducir el motivo original, conmemorar el nacimiento de Jesús de Nazaret. La realidad es que cada año son más protagónicas las imágenes de Santa Claus, renos, copos de nieve, duendes, estrellas, muñecos de nieve e incluso ángeles, pero muy poco el nacimiento del Dios hecho hombre.

Mi propuesta, en especial si eres creyente, es rescatar en nuestra persona, casa y círculo cercano, la verdadera razón de esta celebración. Es una época de dar debido a que Jesucristo dio su vida para restablecer la posibilidad de que cada ser humano tengamos un encuentro directo y personal con el Creador. Te comparto varias ideas que podemos implementar con nuestras familias y compañeros de trabajo para enfocarnos en lo que esta celebración significa.

1. Obsequia algo valioso a quien no te pueda compensar. Toma algo útil y valioso que tengas en casa, o si deseas cómpralo, y regálalo a un desconocido en necesidad. Puede ser una caja con alimentos, cobertores, o incluso juguetes para algunos niños.

2. Lee para ti y para tus hijos sobre el nacimiento de Jesucristo. Es una lectura muy breve, pero nos recordará y enseñará a los pequeños por qué celebramos Navidad. La narración del nacimiento se encuentra en el capítulo 1 del evangelio según san Mateo desde el versículo 18, hasta el capítulo 2, en el versículo 12. Si no tienes Biblia puedes leerlo aquí: https://www.bibliavida.com/ntv/mateo/1.html

3. Inicien la cena navideña dando gracias. Antes de empezar a cenar, ya sentados en la mesa, invita a cada persona reunida que externe razones por las que está agradecido. Mencionen desde pequeños detalles relevantes como el tener alimento, casa y ropa, hasta grandes beneficios recibidos durante este año. Lo mismo podemos hacer en la fiesta que se realice en el trabajo. Si asisten muchas personas, lo que se puede hacer es que en cada mesa los integrantes den gracias.

4. Coloca un nacimiento en casa y la oficina. La idea es recordar el motivo de la Navidad. No tiene que ser algo costoso y sofisticado, incluso puede ser pequeño o de papel. Lo importante es recordar lo que esta celebración significa.

5. Haz una oración. Tómate el tiempo en privado para agradecer a Dios por lo que tienes; solicítale su apoyo en tus retos y necesidades e invítale a que esta Navidad nazca en ti.

Es mi deseo que esta Navidad tus seres queridos y tú tengan un tiempo de cercanía, apertura, perdón, restauración y por supuesto, de alegría. Sé que algunos hemos pasado por pérdidas, pero si seguimos aquí es porque aún podemos disfrutar a los familiares, amigos y compañeros de trabajo que aún tenemos. Te deseo una Navidad muy feliz y que el año que está por iniciar la bendición de Dios esté contigo y tu familia.

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