Semáforo del noviazgo

Continuamente escucho a personas comentar respecto al resultado actual de su relación matrimonial: “debí haber pensado esto cuando éramos novios”. Durante los noviazgos la anestesia del amor romántico e idealizado ciega a los jovencitos sobre varios puntos importantes que sirven de parámetro para saber qué tan conveniente promete ser su relación. Veamos algunas de estas circunstancias con la esperanza de que sirvan de parámetro para parejas que viven esta hermosa etapa de las relaciones humanas.

Luz verde (continuar)

Llevamos una relación muy divertida. El mejor noviazgo es aquél donde los novios son verdaderos amigos. Este tiempo debe ser divertido y agradable, algo que se disfrute la mayor parte del tiempo.

Tenemos tiempos a solas para conversar pero también pasamos mucho tiempo con amigos y nuestras familias. El noviazgo busca conocer más al otro y para ello se requiere pasar tiempo juntos y sobre todo platicar. Sin embargo un noviazgo sano es el que no se encierra en sí mismo ni pretende pasar la mayor parte del tiempo aislado de la convivencia con amigos, otras parejas y las familias de cada uno.

Tenemos una relación sincera. Si te sientes con la libertad de ser tal como eres sin esconder situaciones o ciertos temas a tu pareja, vas muy bien. Si por el contrario no puedes ser tal como eres o te molesta que tu pareja no sea como tu quieres, considérate en la luz roja. Nuestra relación es transparente. ¿Están todos enterados de tu relación de noviazgo? Si tu respuesta es afirmativa tienes luz verde. El noviazgo implica libertad y no debe esconderse, si está oculto entonces es lógico que algo anda mal y la luz verde está apagada.

Luz amarilla (tiempo de reflexionar y poner pausa a la relación)

Constantemente tenemos diferencias de opinión. No es malo tener opinión distintas, al contrario puede ser un complemento si sabes manejarlo; sin embargo es básico identificar si esas diferencias son en temas de suma importancia para algunos de los dos. También debes considerar la frecuencia y cómo manejan esas diferencias. Si éstas generan irritaciones, agresividad, situaciones desagradables

constantes y no concluyen en algún acuerdo satisfactorio para ambos, entonces el semáforo está pasando de amarillo a rojo.

El contacto físico está proliferando. Cuando en tu relación de noviazgo está ganando terreno el contacto físico íntimo y las relaciones sexuales genitales, el semáforo se pone en amarillo. El contacto físico no genera que conozcamos más la mente y corazón del otro, que es lo que debemos conocer en esta etapa. Por otra parte quienes involucran actividad sexual en su relación tienden a idealizarla, aumentado la ceguera para identificar los inconvenientes y riesgos de la relación.

No sé si deberíamos continuar. Cuando hay duda la respuesta es sencilla: no sigas. El noviazgo y principalmente cuando se acerca a la formalización de la relación en matrimonio, debe ser algo que ofrezca seguridad, paz y certeza. Exactamente para eso existe el noviazgo, para medir si la relación es para siempre o no.

Los demás no aprueban esta relación. Aunque existe la posibilidad de que los demás estén equivocados, también es factible que estén viendo claramente algo que yo no he visto. Ante situaciones así lo mejor es escuchar esas opiniones, tomar un tiempo para reflexionar e intentar ver mi relación desde afuera, más objetivamente. Si realmente es una relación correcta y saludable no hay que tenerle temor a esa pausa.

Luz roja (Detente vas corriendo a estrellarte, si no ahora, cuando te cases).

Mi pareja toma mucho. El consumo de alcohol es tal vez la principal fuente de grandes problemas de pareja. Si tu novio o novia es un consumidor constante de alcohol o alguna otra droga tienes prácticamente asegurado un final triste. Tú no eres la persona idónea para ayudarle, permite que alguien profesional lo haga. Mi novio (a) es muy agresivo (a). Recuerda que la violencia no sólo implica que te golpeen; también se manifiesta con agresividad hacia otras personas y con la presencia frecuente de palabras hirientes y mal intencionadas hacia ti.

No me gusta como es, pero va a cambiar. El noviazgo nos permite identificar si admiramos al otro y si encontramos en él o ella a alguien que realmente nos agrade como es, no como puede llegar a ser. Aunque jamás encontraras una persona perfecta debes buscar relacionarte con alguien que realmente te guste en su comportamiento, creencias, integridad, valores y sobre todo, su manera de actuar ante las circunstancias.

Mi pareja me condiciona para seguir juntos. Cuando una de las partes condiciona a la otra a que haga algo para continuar la relación, es tiempo de meter el freno. El verdadero amor no pone condiciones. Además si a él o ella no le

agrada la manera de actuar del otro (a) es mejor buscar a otra persona que sí llene sus expectativas. Cuando alguien pide tener relaciones sexuales, por ejemplo, para que le demuestren si verdaderamente le aman, no está pensando en brindar amor al otro, sino en satisfacer su propio deseo sexual. ¿No está esto más cerca del egoísmo que del amor? Considera este punto más allá del sexo, pues las condiciones no deben ser parte de una relación de noviazgo.

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