Siete claves para delegar



Todos sabemos que para ser más efectivos debemos delegar, pero una de las razones por la que no lo hacemos es debido a que no confiamos en que los demás harán las cosas como debe ser. Te comparto 7 ideas prácticas para que logres delegar de manera efectiva:

1. Define por qué no delegas. Hay dos razones principales por las que no delegamos. Una es que no creamos que la persona tiene el conocimiento o nivel de competencia para hacerlo y la segunda es que pensamos que no cumplirá a tiempo con la tarea. Para el primer caso capacita a esa persona para que entonces le puedas delegar. En el segundo caso solo establece una fecha límite de entrega, asegúrate que la persona está confiada en cumplir puntualmente y establece una consecuencia si no la concluye a tiempo.

2. Limita las facultades. Si tienes temor de que surja la necesidad de tomar decisiones relevantes durante el proceso en que la otra persona realiza la tarea delegada, limita las facultades del otro aclarando que cuando éstas sean rebasadas debe consultarlo contigo antes de tomar una decisión.

3. Delega el qué, pero no el cómo. La gente trabaja mejor cuando le damos libertad para hacer las cosas a su manera. Diles qué resultado necesitas, establece límites de tiempo, presupuesto, uso de personal, etc. Pero permíteles hacerlo como ellos lo haría. Sólo procede lo contrario en verdaderas excepciones cuando el proceso (el cómo) es tan importante como el resultado (el qué). Pero no te auto engañes, si constantemente tienes excepciones, entonces no lo son, la realidad es que eres un controlador y micro gestor.

4. Muestra, revisa, corrige y faculta. Hay un proceso para delegar una tarea a alguien que no sabe cómo hacerla. Primero haz la tarea o análisis delante de él o ella y explícale cómo lo haces. Hazlo varias veces. Segundo: Pídele que te muestre cómo lo haría o como tomaría esa decisión. Este aún es un período para enseñarle. Corrígele lo que consideres erróneo. Tercero: Solicita que lo haga y te lo presente antes de entregarlo a quien corresponda. Cuarto: facúltale para que lo haga y lo entregue al cliente o quién corresponda. Si cometió un error no le recrimines, corrígele; pero no te molestes, estás cerca de tener alguien muy confiable.

5. Contrata personal capacitado. Si ya entrenaste a las personas para delegarles y aún así han demostrado que no pueden cumplir con las tareas, entonces contrataste a la gente equivocada para lo que necesitas. Contrata a alguien que tiene experiencia en lo que requieres. Tal vez te cueste más pero hará bien la tarea y te liberará tiempo.

6. Subcontrata servicios. Contrata los servicios de profesionales en actividades que te toman mucho tiempo y afectan tu dedicación a tus tareas centrales que te generan más resultados. Por ejemplo: manejo de redes sociales, servicios contables y administrativos, traducciones, gestiones y trámites ante gobierno, etc.

7. Simplemente delega. Es mejor que alguien más haga el trabajo aunque no quede exactamente como quieres o como tú lo harías, que no hacerlo porque tienes demasiadas ocupaciones. Así que delega esa actividad, establece tiempos límites y deja claro qué es lo que esperas. Atrévete, te puedes llevar muy buenas sorpresas.

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